martes, 3 de enero de 2012

EL BESO DE DOS MUJERES DE LA MARINA DE EE.UU.


Han pasado más de tres meses desde que el 20 de septiembre pasado el Pentágono ponía fin a su política instaurada en el año 1993 que prohibía a soldados que se declararan homosexuales pertenecer al ejército, y que supuso la expulsión de más de 13.000 miembros de las Fuerzas Armadas. Entonces, el presidente Obama y otros líderes políticos y grupos cívicos aplaudieron la abolición de la política conocida como “Don't ask, don't tell” ("No te preguntan, no lo digas"). 
Y casi tres meses llevaba el barco Oak Hill en Centroamérica cuando, pocos días antes de la festividad de Navidad, llegaba a la Base Little Creek-Fort (Virginia), y Marissa Gaeta , miembro de la Marina, desembarcaba para ir a besar a su novia Citlalic Snell, también de la Marina, protagonizando así un emocionante e histórico momento que fue inmortalizado por los fotógrafos y aplaudido por el resto de la tripulación del Oak Hill.
Entre los marinos estadounidenses es una tradición arraigada organizar una rifa cuando un barco está a punto de regresar a tierra, para elegir al militar que resultará agraciado con el primer beso de bienvenida. En esta ocasión, la afortunada fue Marissa Gaeta, por lo que por vez primera dos militares lesbianas son pública y abiertamente las protagonistas del beso.
Ni la Marina ni la pareja trataron de llamar la atención sobre lo que sucedía al desembarcar. David Bauer, oficial al mando, recalcó la reacción positiva de la tripulación, insistiendo en su deseo de que “el gesto no eclipse las grandes cosas que hemos hecho en los últimos meses” .
Ambas mujeres trabajan en una de las secciones más complejas de la nave, la que se encarga de mantener y operar las armas de la embarcación, y se conocieron en la escuela de entrenamiento. “Nos tuvimos que esconder mucho al principio”, señaló Snell, quien, tras dos años de relación se muestra feliz de poder mostrar su amor de manera abierta y sincera.

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