martes, 19 de junio de 2012

VIABILIDAD DE LAS PAREJAS ABIERTAS


¿Qué lleva a una pareja a establecer algún tipo de relación abierta? Algunas simplemente buscan sexo, otras, una mezcla de sexo y afecto, y, en todos los casos, la libertad de vivir lo que cada uno cree que necesita en el plano sexual o afectivo, pero sin perder los beneficios que conlleva la pareja estable.

En una relación abierta, los dos miembros de la pareja acuerdan la posibilidad de mantener relaciones con otras personas sin tener que recurrir a mentiras ni secretos. Coinciden en mantener su relación de pareja porque es la que estructura su vida afectiva, pero, al mismo tiempo, quieren disfrutar de otras relaciones y vivir esta situación sin culpa. Pero no todo el mundo está preparado para este tipo de relaciones abiertas.

Para Antoni Bolinches, psicólogo clínico y terapeuta de pareja, las parejas abiertas no son viables a medio o largo plazo, en el sentido de que difícilmente ambos miembros de la pareja estarán satisfechos. “Aproximadamente el 5% de las parejas estables intentan convertirse en parejas abiertas. Y de estas, tres de cada cuatro se rompen”. Sin embargo, Valérie Tasso, sexóloga y escritora, considera que son viables, pero “exclusivamente para las personas que se preparan para este tipo de relación, se introducen de manera progresiva e inteligente y cuidan sus sentimientos y los de la pareja”.

Uno de los grandes riesgos que existen en este tipo de relaciones son los celos. En otras ocasiones, el problema surge cuando uno de los miembros de la pareja se enamora demasiado de un tercero, implicándose cada vez menos en la relación primitiva. Tampoco todo el mundo está preparado para afrontar una relación abierta, en muchas ocasiones la moral o la culpa lo impiden. “Suele ocurrir que el hombre quiere una pareja abierta y la mujer piensa que o acepta o lo pierde”, explica Antoni Bolinches. Aunque cada vez más mujeres toman la iniciativa para plantear este tipo de relación, lo más habitual es que la idea la plantee el hombre, y muchas mujeres tienen un conflicto entre su moral y el placer que podrían encontrar en una relación de este tipo. Son numerosas las que sienten que su pareja no las quiere lo suficiente.

Cuando es la mujer la que plantea la relación abierta, el hombre suele ser menos flexible. Incluso aunque desee esa relación, considera que existe el riesgo de que su mujer se enamore de otro, y de que este otro le proponga una pareja cerrada y termine aceptando, lo que sucede en muchos casos.

Para Valérie Tasso, la viabilidad de las parejas abiertas pasa por una magnífica gestión emocional por parte de ambos miembros de la pareja, un conocimiento profundo de lo que se hace, y una claridad meridiana en cada paso que se da. El diálogo constante y fluido es una de las claves para que la pareja abierta funcione a largo plazo.

1 comentario:

  1. Una de las cosas más interesantes de las parejas abiertas es su visión y su capacidad de hacer las cosas de un modo diferente a como nos lo han contado. Coincido con A. Bolinches en que pueden ser muy difíciles las relacioens abiertas, no tanto por la relación en sí, es decir, porque sea per sé más complicada, sino por la educación que hemos recibido sobre cómo deben ser las parejas. La educación sexual la recibimos desde que nacemos y, en un mundo en el que la relación considerada "mejor" es la monógama sucesiva, es difícil que llegue información positiva a nuestras neuronas infantiles y adolescentes sobre este tipo de relaciones abiertas, por lo que, aunque de adultos queramos llevarlas a cabo, nos podemos encontrar con muchísimos obstáculos. Lo más importante es situarse donde estemos mejor, siendo fieles a nosotras mismas como personas y no dañar a nadie con mentiras o exigiendo hacer cosas que no se quieren hacer y, el resto, respetando las decisiones de cada cual, ¿qué os parece?

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