viernes, 15 de febrero de 2013

LA SINRAZÓN DE LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA


El pasado 6 de febrero, en el marco del Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina, la directora de ONU-Mujeres, Michelle Bachelet, señaló que la ablación no es sólo una violación a los derechos humanos, sino una grave amenaza para la salud femenina. 

Esta práctica tradicional perjudicial afecta a 140 millones de mujeres y a más de 3 millones de niñas al año en África Subsahariana. Un estudio de la Fundación Wassu-UAB, en colaboración con la Obra Social “la Caixa” ha puesto de manifiesto que en Gambia, país en el que las mujeres que han sufrido esta mutilación representan más del 75%, las probabilidades de sufrir complicaciones en el parto se multiplican por cuatro. Por esta razón se implementó en 2010 un Plan Nacional de Prevención y Atención de la mutilación genital femenina (MGF), basado en la investigación aplicada y la transferencia del conocimiento en cascada hacia las instituciones y profesionales de la salud, y desde éstos a las propias comunidades. La mutilación genital femenina comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos, y presenta consecuencias negativas, inmediatas y a largo plazo para la salud de las niñas y mujeres. El problema además no nos puede resultar lejano, puesto que las inmigrantes gambianas presentan la tasa de fecundidad más alta de España. De hecho, en nuestro país viven diez mil niñas en riesgo de sufrir una mutilación genital en los próximos años, y la mayor parte de ellas son de nacionalidad nigeriana, senegalesa, gambiana y guineana, y viven principalmente en Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Canarias, Aragón, Islas Baleares y País Vasco. 

Del estudio citado, efectuado con 588 mujeres gambianas víctimas de mutilación, se desprende que esta práctica origina una mayor probabilidad de tener problemas crónicos como dismenorrea (dolor en la menstruación), dolor vulvar o vaginal, cicatrización anómala y problemas sexuales, además de cuadriplicarse las posibilidades de sufrir complicaciones durante el parto. Igualmente, se multiplican por cuatro para el recién nacido las probabilidades de sufrir complicaciones. En nuestro país, siguiendo la metodología utilizada en Gambia, se afronta el problema desde la formación de los profesionales de los centros de Atención Primaria, como lugar clave en la prevención y detección de la MGF.

No hay comentarios:

Publicar un comentario