lunes, 11 de marzo de 2013

PISTORIUS EN LA CAPITAL MUNDIAL DE LOS CRÍMENES SEXUALES


Tras conseguir el mes pasado la libertad condicional, Óscar Pistorius está recluido en la casa de su tío preparando su defensa con los abogados de cara al 4 de junio, cuando deberá aparecer de nuevo ante el tribunal. La imagen de Pistorius dio la vuelta al mundo el pasado mes de agosto cuando se convirtió en el primer corredor que con las dos piernas amputadas participaba en unos Juegos Olímpicos. Meses después, coincidiendo con el día de San Valentín, volvió a ser noticia al ser acusado de asesinar premeditadamente a balazos a su novia, la modelo de 29 años Reeva Steenkamp. El atleta, que disparó a través de la puerta cerrada del baño, asegura que actuó presa del miedo pensando que disparaba a un intruso, y acaba de contratar para el equipo legal de su defensa al científico forense Perumal, considerado una eminencia en Sudáfrica. 

El caso ha conmocionado a la opinión pública, como lo hizo poco antes el de Anene Booysen, de 17 años, violada y mutilada, y ha servido para sacar a la luz el tema de la violencia doméstica en la sociedad sudafricana. Las estadísticas policiales indican que durante 2011 siete mujeres fueron asesinadas al día. Las violaciones son una auténtica plaga en Sudáfrica, calificada por la Interpol como la “capital mundial” de los crímenes sexuales, donde se estima que cada 17 segundos una mujer es violada sin que se denuncie apenas un 1% de los casos. Según una investigación del Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica, más de una cuarta parte de los 1.738 hombres consultados, de distinta procedencia étnica y socioeconómica, reconoció haber violado a una mujer al menos una vez. 

La profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Stellenbosch, Amanda Gouws, opina que, pese al malestar que generaron los casos de Booysen y de Steenkamp, no cree que haya justicia en el primero. “He visto demasiados casos que comienzan con un ‘big bang’, pero no concluyen bien porque los testigos no son bien interrogados y las pruebas están contaminadas o no sirven por cuestiones técnicas”. Gouws, también integrante de la Comisión de Igualdad de Género de Sudáfrica, añade que “quizá debido a que este caso tuvo gran repercusión y fue horrendo haya justicia. Aun así hay cientos y miles de casos para los que no habrá”. 

Para la socióloga Shafinaaz Hassim, “estos incidentes pueden sacar a la sociedad civil de su letargo apolítico y su negación insensible, y exige que nos involucremos en apoyar a las mujeres de todas las maneras posibles en tanto que personas, comunidad y organizaciones”, aunque precisa que para cambiar la tendencia no es suficiente con apoyar a las víctimas y castigar a los responsables, sino que también es muy necesario reeducar a niños y niñas y eliminar los estereotipos de género. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario