miércoles, 5 de febrero de 2014

BESARSE EN MARRUECOS


Los menores marroquíes que fueron detenidos el pasado octubre por colgar la foto del beso de dos de ellos en Facebook, fueron finalmente absueltos de graves cargos como incitación al vicio, abuso de un menor sin violencia o publicación de pornografía en las redes sociales. La Asociación Nacional Marroquí de Derechos ha manifestado sus satisfacción, más allá de la sentencia, por la alarma social creada en Marruecos gracias a la relevancia social y mediática que adquirieron los hechos denunciados, esperando que esto sirva "para imponer la disciplina entre los menores". Y es que, efectivamente, como señaló el activista pro derechos humanos Chakib Jiyari, en Marruecos se consideraba un hecho mucho más grave mostrar públicamente el afecto a una mujer, que agredirla sexualmente. 
Recientemente el Parlamento marroquí ha reformado la ley que permitía a los violadores eludir la cárcel casándose con sus víctimas, siempre que éstas fueran menores de edad. Fue necesario el suicidio de una joven para que el escándalo haya hecho reaccionar, después de dos años, a un país en el que la violencia sexual se sigue formulando en términos de "decencia" y "honor", en lugar de centrarse en los derechos de las víctimas, o que distingue entre éstas sobre la base de si son vírgenes o no, o que considera delito las relaciones sexuales consentidas entre personas solteras adultas. Un país en el que el deseo, el amor, y el sexo, aún están sometidos al orden social y religioso.

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