jueves, 5 de junio de 2014

PADRES DIVORCIADOS = HIJOS OBESOS.


El estudio que se realizo con una muestra de 3.166 niñ@s de entre 7-8 años procedentes de Noruega que se publico en la revista científica British Medical Journal; quiere demostrar que los niños de padres divorciados son más propensos a ser obesos que los hijos de matrimonios que permanecen juntos. 
Según el estudio, los niñ@s de padres separados son un 54% más propensos a padecer sobrepeso y más proclives los niños que las niñas de padecerlo.
El estudio apunta como posible explicación, la reducción de los ingresos familiares de la pareja divorciada, unido a una menor dedicación a cocinar y también señala que las secuelas emocionales producidas por el divorcio pueden influir directamente en la alimentación del niñ@.
Los autores del estudio mencionan que hay que tomar con cautela los datos y que su intención sobre todo era investigar sobre si "el cambio en la estructura de la vida diaria tiene un efecto importante en los/las niñ@s de familias divorciadas".
El estudio pretende extrapolar los resultados a países occidentales industrializados, ya que por el momento solo son representativos para la población noruega.

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