martes, 5 de agosto de 2014

LOS INSTRUMENTOS Y MEDIADORES DEL PODER EN LA SEXUALIDAD Y EL GÉNERO


Grupo de trabajo : IV Encuentros de Terapeutas Sexuales de la Fundación SEXPOL "LOS JUEGOS DEL PODER EN LA SEXUALIDAD Y EL GENERO"


En la década de los 80 Gayle Rubin se planteaba una abierta reflexión sobre la sexualidad y sus diferentes expresiones, y los juicios éticos y morales a los que se veía sometida. Analizaba la influencia que las épocas de crisis sociales, políticas y económicas ejercían sobre la valoración de las diferentes prácticas sexuales y la sexua lidad en sí. Ningún otro aspecto de la personalidad ha estado tan sometido a controles de tipo social, moral o incluso legal como las tendencias sexuales y sus diferen tes expresiones: “…el sexo es siempre político, pero hay periodos de crisis en los que la sexualidad es más inten samente contestada y más  abiertamente politizada. En tales periodos, el dominio de la vida erótica es, de hecho, renegociado.”Nuestro planteamiento inicial se refiere a la posi ble existencia en la actualidad de una nueva renegocia ción de la sexualidad en cuanto a nuevas formas de ejer cer la coerción de las libertades sexuales. Este control y coerción se llevaría a cabo a través, no ya de un ejercicio de poder claramente explícito como pueda ser la aprobación de leyes que dictaminen hasta dónde llega la liber tad del individuo (tanto en la expresión de su erotismo, como en el propio dominio de su cuerpo), sino del poder ejercido desde el control de la información. En este sen tido, controlar su flujo y la posesión por parte del gran público es otra forma más de poder coercitivo.  Y   los medios de comunicación de masas lo ejercen de una manera subliminal bastante efectiva: se persigue la por nografía infantil de forma correcta pero, los medios lo enfocan de forma que toda sexualidad infantil parece antinatural y, por tanto, susceptible de vigilancia (represión). Se habla de prostitución y “trata de blancas” como sinónimos. El boom de la violencia de género se ha redu cido a una mera ley y a los espacios de sucesos corres pondientes de cada medio. Y la igualdad legal, la evita ción de la discriminación  de ciudadanos por su orienta ción sexual es obstaculizada y convertida en un debate social.Por otra parte, los antiguos mediadores del poder siguen existiendo, y sus prejuicios se pueden observar claramente en expresiones que dejan entrever un tras fondo de control y dominio de la esfera privada e íntima del individuo. El poder político y el poder económico, sur gidos ambos de la nueva reorganización  de la sociedad occidental desde la Revolución Industrial y la instauración de la Democracia como sistema político respectivamente, y el poder religioso, que desde que surgió nunca ha dejado de tener su influencia,  siguen vigentes actualmente. Y aunque ciertos individuos puedan acceder a otras realidades (culturas o subculturas) la realidad imperante se va a poner en evidencia por medio de la posibilidad de acceso de estos individuos a estas formas de poder esta blecidas. Dentro de esas realidades alternativas podría mos incluir Internet; el único flujo de información que, por el momento, parece escapar a todo control.
Podríamos añadir en esta reflexión el poder ejercido por la ciencia, en sus diferentes disciplinas, en cuan to al poder categórico que se le ha otorgado como des criptor de la realidad o, realmente, como creadora de rea lidades.

Trasladando toda esta disertación teórica a nuestra realidad más cotidiana (es decir, nuestro Marco Referencial más cercano) podemos desgranar algunos ejemplos del ejercicio de los diferentes poderes expues tos más arriba.

En estos días pasados ha salido a la luz pública una realidad que desde hace años viene siendo cada vez más habitual:  los homosexuales,  pese al prejuicio  que nos han inculcado sobre su promiscuidad (la que, por supuesto, también es perniciosa), establecen parejas estables y familias. El poder político ha hecho una pro puesta de ley para dotar a estas uniones de todos los derechos civiles que actualmente poseen las uniones heterosexuales que deciden adquirir ese estatus. El poder religioso/moral por su parte ha esgrimido una serie de argumentos en contra alegando una supuesta desvalori zación, o tergiversación, de una institución como es la familia, asumiendo, claro está, la familia heterosexual monógama con fines reproductivos como la única acep table en materia de ética, moral, y (por supuesto) espiri tualidad. También la ciencia ha tenido una pequeña par cela de poder en este debate del Senado en el sentido de haber sido convocados diferentes expertos para que expusieran sus teorías al respecto. El debate ha salido incluso a la calle, y todo el mundo ha podido opinar sobre las libertades y derechos que se pueden otorgar o no a un colectivo por el hecho de su orientación del deseo y/o sus prácticas sexuales. Mario Vargas Llosa, en un artícu lo de opinión publicado el 26 de junio de 2005 afirmaba que “…es muy posible que, dentro de veinte o treinta años, las familias mas estables las descubran las estadís ticas entre los matrimonios homosexuales.”  Esta es una afirmación que representa otro punto de vista mas sobre los juicios que, entorno a las tendencias sexuales, puede realizar cualquiera.

Observar como se ha desarrollado el debate de esta ley en el Senado, con la intervención de diferentes expertos sobre el “tema homosexual”, nos muestra la influencia que pueden tener las diferentes actitudes ante el hecho sexual humano a la hora de emitir incluso teorí as científicas que justifiquen o reprueben este derecho legal. En este sentido, son destacables dos intervencio nes en direcciones opuestas llevadas a esta cámara por los diferentes grupos políticos. Me refiero a las interven ciones de María del Mar González, directora del departamento de Educación de la Universidad de Sevilla, y de Aquilino Polaino, director del departamento de Psicología de la Universidad San PabloCEU. María del Mar González expuso  los  resultados  del  único  estudio  realizado  en España sobre el desarrollo afectivo e intelectual de niños criados en familias homoparentales,  en cuyas conclusio nes únicamente se destaca el hecho de que no existan diferencias en el desarrollo con respecto a los niños cria dos en parejas heterosexuales.  Aquilino Polaino aseveró literalmente que: “para el desarrollo psicoemocional del niño/a es preciso la comparecencia de hombre y mujer como figuras de padre y madre respectivamente” Además, expuso un supuesto perfil psicopatológico de los homosexuales que, según dijo, han sido educados por padres “hostiles, alcohólicos, distantes” y por madres “sobreprotectoras”, sobre todo con los hijos varones. De entre los argumentos esgrimidos por parte de los once expertos citados por los grupos políticos del Senado, un aspecto común de aquellos que se oponían a esta ley era el argumento de Agustín Conde, senador del Partido Popular y responsable de la comparecencia de Aquilino Polaino, que remitió a los estudios que narran los proble mas de esos niños y alertó de que se está jugando con “la construcción de personas” al aprobar una ley con la que, en palabras textuales, “el derecho puede sustituir a la propia naturaleza”.

Según expone Gayle Rubin, existen persistentes axiomas en el pensamiento sexual que impiden llegar a una Teoría Radical de la Sexualidad. Uno de ellos sería el axioma del Esencialismo Sexual: el sexo es una propiedad intrínseca y natural de los individuos, algo que reside en sus hormonas o sus psiques, y que resulta por ello inmu table. Además, es generador de instituciones, como por ejemplo el matrimonio, ya que existe la consideración de que el individuo por instinto va a perseguir esas metas. Este axioma es el que justifica gran parte de los argumen tos esgrimidos por los expertos que   fueron propuestos para la argumentación en contra de esta ley.

La sexualidad  y sus múltiples  expresiones  a lo largo de la historia, ha sido alentada en ocasiones y tam bién prohibida, incluso su más mínima expresión, depen diendo siempre de poderes coercitivos que anteponen un supuesto orden social ante las múltiples desviaciones del comportamiento individual.

En los estos Encuentros abordamos esta cuestión sobre los mediadores de poder existentes en la actualidad en nuestra sociedad y sus diferentes expresiones. Tratamos de llegar a una conclusión sobre la responsabi lidad que, como profesionales,  tenemos en cuanto a su denuncia  y puesta en evidencia; sin por ello dejar de meditar sobre nuestra propia responsabilidad como pose edores del poder científico y los riesgos  que todo ello puede suponer. Reflexionaremos sobre los colectivos que actualmente están en el punto de mira del acoso moral y que son aun más minoritarios que la comunidad homose xual. Y, por supuesto, la influencia que estos mismos poderes han tenido a lo largo de nuestro desarrollo en sociedad como sujetos únicos y exclusivos que somos con nuestras tendencias e idiosincrasia particulares.

Olivia Abad, Psicóloga y Master en Orientación y Terapia Sexual  por la Fundación Sexpol

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