miércoles, 6 de mayo de 2015

TECNOLOGÍA EN LA CAMA ¿UN PELIGRO PARA LA INTIMIDAD DE LA PAREJA?


Claro que para algunos la tecnología funciona como un aliado que aporta erotismo a los momentos de intimidad. Como el caso de Florencia Peña, que acaso harta de tanta comedia costumbrista, fantaseó con verse en la pantalla como una pornostar. Y así la filmó Mariano Otero -su marido en ese momento- con un celular. Pero en otras parejas la tecnología no causa el mismo efecto: lejos de encenderlas, las aleja por completo.

Según los resultados que arrojó un estudio encarado por investigadores de la Universidad de Durham, el uso de smartphones y tablets en la cama lleva a que muchas parejas pospongan o eviten las relaciones sexuales.

El 40 por ciento de los encuestados admitió haber postergado momentos de intimidad a causa de la tecnología. Otros participantes del estudio confesaron haber acelerado o dado por terminado el acto sexual para responder mensajes de texto, y un tercio de las parejas entrevistadas admitió haberlo interrumpido en alguna oportunidad para contestar el teléfono.

“Hoy la tecnología afecta a nuestras relaciones e influye en la manera en que establecemos los vínculos. Se metió en la cama de formas diversas: a veces aportando beneficios, pero otras generando frustración, momentos de tensión y desmotivación sexual en la pareja”, dice la psicóloga Adriana Guraieb.

Según una encuesta publicada en 2012 por el sitio Online Psychology Degree, uno de cada tres usuarios preferirían renunciar al sexo antes que a sus smartphones.

El uso de smartphones y tablets en la cama lleva a que muchas parejas pospongan o eviten las relaciones sexuales



Para la sexóloga Susana Machado García en estos casos se terceriza el placer, que pasa a estar en la computadora o en el celular y no ya en el acto sexual. La especialista sostiene que “muchas parejas de treintañeros tienen relaciones sólo cuatro veces al mes”.

“En muchos casos, de manera consciente o inconsciente, la tecnología funciona como excusa para evitar los momentos de intimidad”, plantea la especialista Machado García, y en este sentido agrega: “Habría que preguntarse por qué llegado el momento del encuentro prefieren poner a un tercero en el medio”.

También para el sexólogo León Roberto Gindin, profesor de sexualidad y salud en la Universidad Abierta Interamericana, la tecnología aleja cuando existen previos problemas de pareja.

“Antes pasaba lo mismo pero como no habían celulares ni computadoras, las personas recurrían a los libros, al control remoto o a otras distracciones para evitar el sexo”, comenta Gindin, que asegura que aunque tal vez cambien las formas el problema no es exclusivo de los tiempos modernos.

“La tecnología puede estar al servicio del erotismo o funcionar en contra. Depende del uso y de los gustos o preferencias de cada pareja”, dice Gindin, y plantea que mientras a algunas mujeres les molesta que sus maridos miren pornografía por internet, otras “lo prefieren para que no las molesten”.

Un estudio de Pew Research Center publicado en 2014 demostró que la tecnología puede tener efectos positivos: según parece muchas parejas consiguieron reavivar el erotismo recurriendo al “sexing”, que es la práctica de enviarse fotos y videos sexualmente sugerentes.

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