jueves, 25 de junio de 2015

LOS HOMBRES TIENEN MAS "GANAS" ¿MITO O REALIDAD?


La sexualidad es un tema recurrente de conversación, tanto de solteros como de casados. Debido a esa importancia entregada, hoy existen muchos mitos en torno al sexo que pueden afectar o beneficiar el desempeño que cada persona tiene al momento del encuentro íntimo.

Ante esta relevancia, surge la pregunta ¿son ellos más sexuales que ellas? Algunos rápidamente dirían que sí, y ello se debe a que socialmente los hombres son considerados por sus pares y también por las mujeres como más “libidinosos”. Pero tal forma de pensar puede ser una mera suposición de quienes piensan que el género masculino solo desea sexo y aprovecha cualquier oportunidad para tenerlo.

Asimismo, hay que recordar que cada hombre y mujer experimentan de diferentes maneras el deseo sexual, razón por la que diversos análisis coinciden en que la estimulación femenina es menos directa y más difícil de identificar que la presente en los machos.

En esta misma línea, el portal de bienestar Salud180 indica en uno de sus artículos, que psicólogos sociales de la Universidad Estatal de Florida han comprobado que los hombres se excitan abiertamente y tienen un número mayor de fantasías sexuales que las mujeres.

Además, el mismo sitio de noticias informó que investigadores de la Universidad de Chicago, que han estudiado por años los patrones sexuales masculinos, confirmaron que la mayoría de los hombres adultos menores de 60 años piensan al menos una vez al día en sexo. Mientras que sólo una cuarta parte de las mujeres reportan tal comportamiento.

Pese a esas investigaciones aisladas es bastante complejo dar por hecho que los hombres son mucho más sexuales que las mujeres, ya que es un tema que abarca muchas aristas y va más allá del pensamiento del acto mismo.

“Desde el punto de vista de la Respuesta Sexual como tal y en base a lo planteado por los pioneros de los estudios en sexualidad, Master y Johnson, no existe diferencias en las respuestas de éstos (hombres y mujeres), debido a que ambos géneros cumplen de igual forma en sus ciclos de reacción sexual las etapas de excitación, meseta, orgasmo y resolución. Actualmente este modelo si bien se mantiene prácticamente igual, se ha agregado la fase de deseo sexual, que estaría en todo el ciclo”, indicó María Antonieta García, Terapeuta Ocupacional y Magíster en Afectividad y Sexualidad.

Ahora bien, no debemos olvidar que la sexualidad es una construcción social compleja, multidimensional, por lo tanto, el cómo una persona la experimente estará intervenida por factores como la biología, los roles de género, el momento histórico, las relaciones de poder, la edad, la condición social y económica, entre otros factores.

La interrogante en torno a si ellos son más activos sexualmente, parte de la base que como sociedad atribuimos una carga extra a la sexualidad de una persona, tales como; valores preestablecidos de género, los que de alguna manera van a darle ciertas normas que nos rigidizan y hacen esperar ciertas conductas de hombres y mujeres.

Hay que indicar que tal comportamiento se asocia a los valores sociales, por tanto, a medida que como sociedad vamos cambiando, probablemente estos principios ligados a los roles de género y sexualidad también sufran una modificación. Transformación que llega a derribar ciertas ideas preconcebidas por nuestros antepasados y fomentan el empoderamiento de las personas más allá del género. Uno en que cada uno se haga cargo de su propia sexualidad, lo cual favorece nuestra salud y bienestar.

Si tal situación social se lleva a la práctica clínica, específicamente en la terapia de pareja, apreciamos que es el hombre quien reclama una mayor cantidad de relaciones sexuales, convirtiéndose la escasez de sexo en una de las quejas más habituales del componente masculino de una pareja heterosexual.??

Otro punto importante es el hecho de que la pornografía tiene al hombre como consumidor mayoritario, fenómeno que se repite en el pago de prostitución, donde ellos son los mayores demandantes de este servicio.??

Es en el mismo plano psicosocial que surge el concepto de “deseabilidad social”, término que puede estar jugando un papel importante a la hora de abordar esta temática. Debido a lo que se espera de cada género, hoy muchos hombres no admiten tener un bajo deseo sexual, y a la vez un gran número de mujeres nunca reconocerán ser consumidoras de pornografía y prostitución.

Pero aparte del ámbito social, existen factores hormonales que también tienen directa relación en la actividad sexual de hombres y mujeres.

Dentro del plano hormonal:

Son numerosos los estudios que se han realizado con animales, para medir la influencia de la testosterona (hormona sexual masculina) en el acto íntimo. Y si bien es cierto que se ha demostrado la relación entre el nivel de testosterona en sangre y el deseo sexual (N. Morris, EEUU), esto no significa que debido a la mayor cantidad de esta sustancia en el género masculino, éste debe tener un mayor deseo sexual.

Dentro de esta misma controversia, el médico y psiquiatra John Bancroft, publicó un interesante artículo titulado: “El deseo sexual”. En dicho ejemplar el experto concluye que la testosterona tiene influencia en la estimulación, tanto en hombres como en mujeres, pero no de una manera exponencial (a más testosterona, mayor deseo).

Finalmente, como indica John Bancroft en su artículo, todos los estudios que intentan relacionar los conceptos hormonas-sexualidad, chocan con la dificultad de mediciones efectivas y cabe pensar que, en realidad la actividad sexual en su conjunto dependa más de factores psicológicos que los ligados a la testosterona.

Por lo tanto, si se hace alusión a que los hombres son mas sexuales que las mujeres se debe en su mayoría a factores psicosociales que impulsan a ellos a que vivan su sexualidad de forma plena, en cambio a las mujeres se les limita en torno a dicho comportamiento, reprimiéndolas hasta el punto de coartar su goce absoluto.
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